Análisis Pobreza Multidimensional (PM) - Barreras de acceso a servicios de salud 16/04/2026

Abril 16 de 2026

El Índice de Pobreza Multidimensional (PM) mide las privaciones que presentan los hogares del país diferentes del nivel de ingreso (pobreza monetaria). Dicha privación, se refiere a las condiciones estructurales de la calidad de vida. La medición contempla 5 dimensiones y (educación, condiciones de la niñez, trabajo, salud y condiciones de vivienda) y quince indicadores.

En 2025, la Pobreza Multidimensional en Colombia alcanzó el 9,9% a nivel nacional. Al desagregar por territorio, se observa que en las cabeceras municipales fue del 6,3%, mientras que en los centros poblados y zonas rurales dispersas llegó al 22,4%. En consecuencia, la pobreza en áreas rurales y dispersas fue 3,6 veces mayor que en las cabeceras.

La PM muestra que se ubicó en un solo dígito; sin embargo, existen retos en varios indicadores. Para el caso de barreras de acceso a servicios de salud, se muestra que persisten aún desafíos para superar las barreras existentes. En 2019, a nivel nacional, el índice muestra que el 5,4% de los hogares presentaban barreras en el acceso, cifra que disminuyó a 1,8% en 2023, pero en 2024 y 2025 incrementó a 2,9% y 2,8% respectivamente.

En las cabeceras, el indicador muestra que entre 2018 y 2020 pasa de 5,7% a 2,1%, lo que refleja una reducción importante de las barreras de acceso. Posteriormente, entre 2021 y 2023, se mantiene relativamente estable. Sin embargo, en 2024 se observa un leve deterioro (3,0%), seguido de una ligera corrección en 2025 (2,6%), aunque sin retornar a los niveles más bajos alcanzados previamente. En el caso de los centros poblados y zonas rurales dispersas, el comportamiento es más volátil y evidencia mayores rezagos. Aunque también se presenta una mejora significativa entre 2018 y 2020 (de 7,8% a 2,6%), y una estabilización entre 2021 y 2023 (alrededor de 1,9%–2,1%), a partir de 2024 se registra un deterioro más marcado que en las cabeceras, pasando de 2,8% a 3,4% en 2025.

El indicador de barreras de acceso a los servicios de salud, en particular para los centros poblados y zonas rurales dispersas, evidencia que presentan un aumento de las barreras en el último periodo, así como la reaparición de brechas territoriales, mostrando mayor vulnerabilidad, con retrocesos en el acceso a los servicios de salud. Este comportamiento, en los dos últimos años, coincide con un contexto en el que los recursos resultan insuficientes frente al costo real de la atención en el sistema de salud.